el letrero decía: "con mis hijos no te metas", y todo se reduce a una campaña contra el nuevo curriculum bolivariano. La calcomanía bien podía decir, "el tiempo nos dio la razón, AD". Basta imaginarse un carro destartalado que trabaja haciendo carreras por puesto, en pleno calor de tres de la tarde pa arriba en Barquisimeto; defendiendo los intereses de una clase que le importa un comino la papa que él debe conseguir cada día, para dar de comer a sus hijos. Tampoco le importan sus hijos, por algo defienden tan ciegamente una política de la desigualdad y la injusticia social, con métodos tan sutiles como fascistas. ¿quién le lavará el carro, quién hará la comida, quién planchará su ropa? piensan y dicen mientras levantas las banderas de la libertad "para todos" en sus calles tan lindas, todas floreadas de hipocresía. Ese hombre (explotado, de padres explotados) sólo repite lo que le enseñaron (en la escuela valga decir), lo correcto. Cuando no quede hombre-mujer correcta, será buen día.
1 comentario:
Sin duda lo será. Cuando dicen la palabra "hijo" se refieren a auellos que habrán de heredar ese pensamiento atroz por medio del cual los hijos de los otros no son gente, sino esclavos.
Saludos, Carola. Por aquí vine a dar desde el blog de Reinaldo.
Aprovecho para invitarte este sábado 14 a un Taller de singular importancia para nosotros, como tú y como yo, que somos comunicadores sociales aunque sin título... y bueno sería buenísimo que nos acompañaras en estas discusiones y regaras la voz entre los amigos y compañeros blogueros.
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