posado sobre un hombro el pájaro mira
vive de lo que toca
se ha abierto el corazón como un durazno caído
para nombrar los árboles
sus hojas
este es el tiempo cruel de los hombres
ninguno sabe su destino y sin embargo cargan el cielo en sus cabezas
vienen a nacer desnudos
puestos cada cual sobre su tierra
nosotros que no sabemos volar
que sólo de caminar marcamos nuestra historia
nuestro nido es un pecho descubierto
al aire
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